Wednesday, February 18, 2015

Hoy Ayunamos, nos Abstenemos, y Damos

Preparando a los Jovenes y Jovenes Adultos sobre el Ayuno, la Abstinencia, y la Caridad

Por Juan Rodriguez y traducido por Bertha Peralta-Rodriguez

Durante el Miercoles de Ceniza y el Viernes Santo, la Iglesia ayuna y se abstiene de la carne. Cada Viernes durante la Cuaresma, no abstenemos de la carne y ofrecemos nuestros corazones a aquellos que estén en necesidad. Siempre es bueno hablar con tu sacerdote o director espiritual para obtener consejos sobre si puedes o no ayunar durante esta temporada. Por favor, hazlo con su dirección.

Como ayunamos?

Cuando se trata del desayuno y el almuerzo, no comemos toda la comida entera. Ambos el desayuno y el almuerzo no pueden equivaler a UNA COMIDA. Solamente comemos una porción de la comida para que nos pueda sostener durante el dia.

Para la cena, podemos comer toda la comida, PERO NO PODEMOS EXAGERAR! El punto del ayuno es de preparar nuestros corazones para Jesus, para orar por la conversión de las familias, nuestras comunidades, nuestra sociedad, y nuestro mundo. Tambien es ofrecido por los necesitados y nos da la fuerza para servirle a todos con un corazón abierto. Tambien ayunamos para asi orar por aquellos que se están preparando para los Sacramentos de Bautismo, Comunion, y Confirmacion en la Pascua.

Es importante notar que los jóvenes menores de 18 años de edad no tienen que ayunar, pero aquellos que son mayores de 18 años de edad si están obligados hacerlo.

Porque nos abstenemos de la carne?

No comemos carne: res, puerco, pollo, cordero (Solo el Cordero de Dios, quien es Jesus), o cualquier tipo de animal. Podemos comer pescado, leche, queso, vegetales, frutas, pan, y cualquier cosa no tiene el sabor de la carne. Puedes comer comidas que fueron hechos con la grasa de animales (la única excepción). Los jóvenes de 14 años de edad para arriba están obligados de abstenerse de la carne.
Ayunamos y nos abstenemos de la carne para hacer penitencia para hacer nuestros cuerpos, nuestras mentes, y nuestras almas mas humildes a según nos sometemos a la gracia de Dios, quien remueve nuestros pecados y nos prepara a entrar al Cielo. Ayunamos y Abstenemos para que asi juntos podamos confesar nuestros pecados ante Dios y Sus Sacerdotes.

Finalmente, como le damos a los necesitados?

Los necesitados están a tu alrededor, no solamente los desamparados, o las familias pobres, pero tus amigos, tu familia, y tu prójimo. Cuando damos, no es solamente dinero o ropa; damos de nuestros corazones porque Dios nos llama a compartir nuestros regalos, ESPECIALMENTE durante un tiempo donde hay tanto sufrimiento ante nosotros. No tenemos que ir lejos, ni escuchar el chisme, simplemente prende tu televisión, lee el periódico, mira como las calles son mantenidas, como se ve tu vecindario, o hasta tu parroquia. Si Dios te esta invitando al cambio, El también te invita a ser luz para nuestro querido Nueva York y el mundo.

Responde a Su llamado hoy y haz la diferencia!